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12 octubre, 2008

Foro para la gestión sostenible del litoral

Los días 6 y 7 de octubre se celebró en Las Palmas de Gran Canaria el Curso Técnico de Gestión Sostenible del litoral, dentro del proyecto Litosost, una iniciativa de las autoridades de la Región Macaronésica para gestionar la ordenación litoral, buscando la disminución de la presión urbana e infraestructural en el litoral, así como su regeneración, recuperación y acondicionamiento para el uso y disfrute público (más información en la página web de Litosost). A su vez, el proyecto Litosost se enmarca dentro del Programa Interreg IIIB.
La primera jornada (día 6) estuvo dedicada a la Introducción a la gestión del Litoral, en el cual se presentó el programa Litosost, se habló del litoral canario y el concepto de sostenibilidad y se proporcionaron definiciones, delimitaciones y usos del litoral dentro de lo que establece la Ley 22/1988, de Costas. También se habló de las relaciones inter-administrativas a la hora de ordenar el litoral.
Desde un comienzo se nombró el problema principal que tiene la costa canaria, que es que se ha vivido en la costa y explotado sin tener en cuenta el medio ambiente. Esta realidad se contrapone al Desarrollo sostenible, forma de crecimiento que se pretende implantar para no destruir el territorio como se ha venido haciendo desde hace mucho tiempo. Dicho concepto, Desarrollo sostenible, vendría definido por la explotación racional y respetuosa con el medio ambiente (desde los puntos de vista ambiental y racional).
A lo largo del día hubieron varias intervenciones en las que se nombró los espacios naturales (criticándose la falta de mención que se había hecho de estos hasta ese momento), la macro cárcel de Juan Grande (haciéndose mención a la problemática generada) y las diferentes interpretaciones en las que puede caer la Ley de Costas, entre otras cosas.
Los ponentes hicieron hincapié en la idea de lo importante que es “el hacer frente al no hacer” en cuestión de planeamiento en el litoral. Esta idea enlaza con la preferencia de tener un plan de ordenación antes de no tenerlo, considerándose que “el hacer” no se trata siempre de llevar a cabo actuaciones urbanísticas y similares, sino también de recuperar espacios degradados con operaciones de restauración o rehabilitación en los lugares que lo precisen.
La segunda jornada (día 7) constituyó la parte práctica de este curso. Se plantearon supuestos de proyectos en el litoral resolviéndose diversos aspectos de los mismos (delimitaciones de servidumbres, permisión o prohibición de los usos planteados en las zonas planteadas, etc…) en base a la Ley 22/1988, de Costas.
Finalmente, se abrió un debate respecto a algunos temas (como el de la actuación que se pretende hacer en playa Santiago, en La Gomera) y se sacaron varias conclusiones.

Algunas conclusiones
Dentro de las numerosas conclusiones que se sacaron, cabe destacar las siguientes:
1. Las intervenciones en el territorio se hacen de espaldas a la ciudadanía, sin informar y sin contar con ella. Esta ha sido la dinámica en Canarias a la hora de hacer actuaciones en el litoral y ha propiciado la desinformación, el descontento y un proceso de ordenación de un sector (el litoral) totalmente injusto, puesto que el litoral es de todos y solo deciden unos pocos, los empresarios implicados y los políticos que estén en ese momento a cargo de la gestión del territorio.
2. La importancia de tener planeamiento ante no tenerlo es una idea clave para la gestión de este espacio tan frágil. La ausencia de planeamiento ha favorecido que se lleven a cabo actuaciones puntuales y fuera de una visión global e integradora del litoral. Tener planes de ordenación en todas las zonas posibles es positivo ya que hay una garantía de que las intervenciones en esos lugares estarán regidas por unas pautas concretas, ya que en los planes de ordenación vienen establecidos los usos, las limitaciones, etc…
3. La necesidad de contar con un plan que gestione el litoral de manera conjunta. Tal y como están estructuradas las competencias en materia de Ordenación del Territorio, cada municipio elabora su planeamiento; por tanto, cada municipio (costero) gestiona su trozo de litoral como más conveniente lo crea. Esto genera un problema importante, puesto que deja al litoral en una situación de cierto peligro porque está siendo planificado de forma fragmentada. Para conseguir la gestión sostenible del litoral hay que tratar el litoral de forma conjunta y con una visión global e integradora. De esta manera se aprovecharán mucho mejor los espacios y se degradará mucho menos esta parte tan frágil del territorio.
4. La proliferación de los “planes a medida” ha sido un hecho muy grave que ha afectado de manera muy negativa al litoral canario. Respecto a esto hay que recalcar que primero se hace el plan y es este el que establece los usos; y no al revés, como se ha venido haciendo en muchos casos, donde primero se establecen los usos y luego se elabora un plan (“plan a medida” de las actuaciones que se pretenden llevar a cabo).
5. La irresponsabilidad de sectores determinantes en la gestión y en las actuaciones en el litoral, al no asistir ningún empresario a estas jornadas hasta el momento (solo quedaba impartir el curso en la isla de Lanzarote). Asimismo, los ponentes revelaron que habían sido pocos los políticos que habían asistido hasta el momento. Este hecho demuestra el poco interés que se tiene desde las esferas más influyentes y poderosas de asumir una gestión sostenible del litoral.

04 octubre, 2008

Territorio, Economía y Sociedad

La crisis económica mundial que estamos atravesando (de la que muchos vaticinan que esto es sólo el comienzo) está dejando en evidencia la importancia del territorio. El territorio, entendido como recurso natural, es imprescindible para el abasto alimentario (entre otras cosas) de la población. No hay que olvidar que de la agricultura se ha vivido durante muchos siglos en numerosas partes del mundo. Y ahora, en Gran Canaria, se nos plantea un dilema referente a este tema. Resulta que la conocida macro cárcel de Juan Grande pretende construirse en unos terrenos que el Cabildo, en el Plan Territorial Especial Agropecuario (noticia relacionada publicada en La Provincia), los reserva como Zona de aptitud agraria intensiva (acceder al mapa de Zonificación agraria), y lejos de defender lo que dicho plan establece, esta institución se posiciona a favor de la construcción de la macro cárcel. Ya en mayo se presentó una moción para apoyar este proyecto (hacer click aquí para acceder al documento) por parte del Cabildo, el cual se ha manifestado también recientemente en los periódicos expresando el “sí” a esta infraestructura.
Me parece una irresponsabilidad impresionante sacar adelante un plan (aprobado en Consejo de Gobierno) para proteger e impulsar la agricultura y luego apoyar algo que vulnera lo que recoge dicho documento. Sabiendo, además, que en esta isla el sector primario está en un estado muy lamentable.
Pero claro, aquí lo que prima es el desarrollo que da rentabilidad a corto plazo, aquel que es agresivo, que transforma y destruye el medio a unas velocidades asombrosas. Y así, con la manifiesta incapacidad de la mayoría de los políticos para gestionar de manera correcta el territorio, crecemos a base de “pelotazos” urbanísticos, que intervienen en el territorio sin ninguna coherencia con el resto de elementos allá donde se asientan.
Y, enlazando ahora con los anteriores párrafos, conviene salir de la crítica política para volver al territorio y destacar que uno de los elementos más importantes de este (desde el punto de vista humano) es el suelo. Este constituye un sistema (o subsistema, dependiendo de cómo se mire) muy complejo que tiene un valor incalculable, ya que nos proporciona alimentos a través de la agricultura y la ganadería (generación de pastos), permite que se pueda asentar la vegetación, que a su vez protege al suelo de la erosión,… y un cúmulo de procesos que son muy importantes para el funcionamiento del sistema natural.
De hecho, el suelo se considera recurso no renovable por el ritmo tan lento en que se crea. Por tanto, vemos que cuando la construcción de edificios, grandes infraestructuras o la simple extracción de suelos de un lugar para llevarlos a otros se llevan a cabo, se está produciendo un atentado ecológico, se le esta haciendo mucho daño al territorio.